
Brota la herida que nadie adivinó
Nada queda, todo perece y en su camino sólo queda sufrimiento. “Brota la herida que nadie adivinaba” es un grito desesperado, un momento desgarrador, un último suspiro, pero sobre todo, un viaje sensorial que irrumpe en las profundidades de un relámpago obsoleto.
Experimental
Guillermo Ernesto Argueta
10:55
Español
El Salvador